“Al morir su padre, al que hacía años que no veía, Youichi asiste a su
funeral con cierta sensación de alejamiento emocional. Su padre es para él un
virtual desconocido, por el que nunca ha sentido afecto y al que ha llegado a
considerar como un ser mediocre y oscuro. A través de recuerdos borrosos, de
comentarios de allegados de su padre y de fotografías, el protagonista irá
recomponiendo una imagen más compleja de su padre a la vez que arrojará nueva
luz sobre su relación con él y con su madre.”
El almanaque de mi padre es una historia costumbrista que bien podría
haber sido el guión de una película que narra una historia seria, a veces
dramática, sin pretensiones, pero con un mensaje moral al final: el de cómo
algunas decisiones que tomamos puede que nos den cierto bienestar, pero causar
también dolor en los demás.
