“John Constantine se enfrenta de nuevo al acoso del infierno. De
entrada, participa en un juego cruel donde un demonio le disputa el alma para
arrojarla a los pies del primero de los caídos. A continuación, el mago de
Liverpool se las verá con fantasmas, casas encantadas y con el impulso homicida
que habita en los campos de fútbol. Pero sobre todo, tendrá que enfrentarse a
su propio temperamento y a la sangre demoníaca que le corre por las venas.”
Tras un breve regreso de Jamie Delano a la serie, que tan sólo fue
para un número, y el paréntesis de Eddie Campbell, el británico Paul Jenkins
llega a la cabecera de Hellblazer en
1995, para encargarse del guión por un tiempo de cuatro años. En la década de
los 90, con la crisis del cómic, cuatro años era mucho tiempo.
