“–Algo malo habría hecho, si acabó sentenciado a
muerte.
–Ese principio es falso. Mire a Cristo en la Cruz.”
“En el año 1500 un hidalgo extremeño llegó a las
costas de América. Era un aventurero, como tantos otros, que se enriqueció para
arruinarse pronto, viajó como polizón a Tierra Firme (istmo de Panamá), luchó,
conspiró y destruyó para levantar nuevas ciudades. Se ganó el título de gobernador
de Veragua y un día escuchó una fabulosa historia de boca de un cacique indígena:
la historia del “oro mar”.
Según las palabras del indio kuna, “al sur de las
montañas de la selva del Darién existía un inmenso océano, desconocido para el
hombre blanco y a cuyas orillas habitaban poderosas tribus ricas en oro y
metales preciosos”. Quién sabe si fue la ambición, la avaricia o la locura lo
que empujó a aquellos hombres a adentrarse en aquella provincia inhóspita.
Quién sabe qué vivió realmente Vasco Núñez de Balboa
aquellos días de incertidumbre y penuria. La historia de lo que pudo haber sido
esta es.”






